Este post lo escribo para responder a un documento llamado "Jaque mate a la doctrina judaizante de la Iglesia". Dicho documento no es alarmante pues al analizarlo se asemeja más a una partida arreglada por desconocimiento de las reglas: en este caso, lo que cree la Iglesia Católica. Aún así ha sido provomido como spam en páginas religiosas.
Esta entrega iba a ser única y concisa evitando extenderme mucho. Sin embargo, el autor me ha dicho que lo principal en su documento no son las cuestiones resueltas aquí -que al leer la primeras hojas asumí bases de su tesis-, lo cual merecerá una segunda parte.
Estos artículos no han sido escritos para demostrar superioridad intelectual o en algún otro aspecto, pero sí para defender mi fe de los ataques, responder cuestionamientos a ella y evitar que otros caigan en los mismos errores.
El documento mencionado parte de postulados incorrectos para decir que la Iglesia Católica está en crisis:
1) La doctrina de la Iglesia Católica no ha cambiado, solo se ha aumentado desde la reflexión teológica y filosófica. Siempre ha habido, en cambio, un sinnúmero de personas y épocas que malinterpretaron su doctrina, lo que se ha venido denunciando y corrigiendo a través de Concilios y Epístolas Papales. Quienes persisten a sabiendas en el error son considerados herejes y apartados de la Iglesia: Todo con fundamentos sólidos.
2) Hay muchas formas de adorar a Dios, pero mientras estas se mantengan fieles a Cristo, y a los sucesores de los apóstoles (Papa y Obispos), no hay problema. Las diferentes funciones de laicos y sacerdotes son complementarias, no contrarias. Todos creen en servir a Dios y a su Iglesia desde sus funciones.
3) El sentido común dice que solo puede hay una religión verdadera, pues solo podría haber un ser superior a todos (Dios) y las demás son falsas. Por ello, su mensaje de salvación es común a todos los hombres, pero es imposible que se adjunte a otras religiones pues es único y diferente a todas ellas. Aún así se puede reconocer la sabiduría de sus santos y lo que hay de verdad en ellas. Las corrientes que quieren aceptar todas las religiones no son lógicas por incluir ideologías totalmente contradictorias.
4) La religión judía cree en el mismo Dios Padre que el Cristiano. Es el inicio de la revelación, pero en la misma Biblia cristiana (léase Apocalipsis) se reconoce como el último pueblo en convertirse porque negaron a Jesucristo, Dios Hijo. Como es un básico del cristianismo reconocer que lo más importante de la Revelación es Jesús, se separó del judaísmo que lo niega y separa a los mormones, que creen y dan mayor importancia a algo más.
5) Dios nunca permitirá que su Iglesia muera, y con su ayuda trabajamos para que ésta renueve su mensaje, que siempre es el mismo (Dios te salva en Cristo) al igual que su misión de agradarle más a él y ayudar a los hermanos por amor a él.
6) El nihilismo parte del deseo del hombre de anular la moral –que es más que solo teología, sino antropología filosófica- y para hacerlo "mata" a Dios. Su consecuencias últimas son: eliminar la verdad, la idea de un bien objetivo y lógico, y de un orden en el mundo (todo es azar), por lo que la vida del hombre no tendría sentido. Y un hombre sin razón para vivir no ejerce realmente su libertad, se limita al día a día. Nada más incompatible a la religión.
7) El conflicto Iglesia - Mundo no ha cesado en los 21 siglos de su existencia, pues el mundo muchas veces quiere hacer lo que desea, moral o inmoral, y ella está para recordarle que no debe. La Iglesia nunca ha pretendido gobernar el mundo, pero sí defender las causas justas. Es como el conflicto padres – hijos, nada más natural y nada mas necesario para mejorar la voluntad del hombre.
8) La fe nunca ha estado contra la razón. Sus campos de conocimientos son diferentes, pero ambos pueden llegar a la misma verdad de la existencia de Dios. Sabiendo eso, los padres de la Iglesia crearon las primeras universidades, impulsaron la ciencia medieval y continuaron con la reflexión aristotélica de la moral. Un gran filósofo, Santo Tomás de Aquino incluso preciso 5 vias lógicas para llegar hasta la existencia de Dios desde la sola razón. Además existen científicos cristianos e incluso sus conocimientos sirven para dar más fundamento a las enseñanzas de la Iglesia.
El problema: muchos ateos empezaron el tópico Fe Vs. Razón y hablan de un supuesto "oscurantismo religioso" para desprestigiar a la Iglesia, e incluso quieren negar desde las ciencias experimentales algo que jamás podrán medir en el laboratorio: a Dios y a la moral humana.
Una moral humana vs. Una moral atea.
El mayor error de muchas personas es creer que la moral se basa solo en dogmas de cada religión. Ellas le pueden dar un sentido más amplio, pero la verdadera moral parte de analizar al mismo hombre y a su naturaleza: ser corpóreo e inteligente (o espiritual). Si no se reconoce esto, se trata al hombre sólo como un animal, un intelectual, o un sentimental, cuando es los 3 al mismo tiempo.
Por ello la ley natural, aquella que la Iglesia Católica defiende, es la que en base a la propia naturaleza humana descubre lo que es bueno para el hombre (moral, lo que hace feliz porque le engrandece) y lo que no (inmoral, lo que le hace infeliz y le degrada).
Pretender una moral “atea” es negar a Dios, negar la verdad, relativizar la moral (a la conveniencia de algunos) y algunos ejemplos de esa “moral” son China, la República Soviética Marxista y la Alemania Nazi. Es casi como pretender una moral “teísta”. No se puede buscar una moral atea (donde todo el poder y leyes las da el estado), sino una moral razonada y con posibilidad de creer en Dios, en el bien, en la verdad y el amor. Y esa moral sí se encuentra reconocida en los derechos humanos, no en los libros de los totalitarismos ateos antes mencionados.
Las religiones antiguas sí creían en dioses para darle sentido a todo, pero la Iglesia cree en que Dios quiso que tengamos una guía infalible del bien y el mal aún cuando no razonábamos tanto como ahora. Y resulta que todo coincide, porque en sus 21 siglos de existencia la Iglesia ha sido la mejor defensora de los Derechos Humanos a nivel mundial.
Las Sagradas Escrituras:
Las Sagradas Escrituras no son libros científicos ni fueron escritos para hoy: su lenguaje altamente simbólico fue escrito para que los pueblos desde la antiguedad creyera en Dios y reflexionara sobre el bien y el mal. Lo principal de la Biblia es la venida de Cristo, el mismo Dios hecho hombre (dos naturalezas, una persona) que vino a salvarnos –a poner los medios- y a decirnos cómo –demostrar que queremos salvarnos-.
La Biblia, aunque fue escrita con inspiración divina, es un libro, y como tal puede ser malinterpretado. Tomarla al pie de la letra es un error tan grave e incoherente a su mensaje como tomar una parte de éste y llamarse cristiano. Entonces desde el inicio de la Iglesia se impulso el uso de la razón y la reflexión sobre las Escrituras. Muestras de ello: teología cristiana, filosofía por cristianos, y el desarrollo de la ciencia en monasterios y universidades (edad media). En base a la razón la Iglesia se organizó mejor y precisa una posición inalterable e infalible del Papa en cuanto al Dogma Cristiano, gracias al Espíritu Santo: si Dios nos quiere salvar, no va a permitir que su Iglesia se equivoque su mensaje.
Nuevamente, la propaganda atea, ignorante y/o malintencionada ha ignorado los progresos de la Iglesia en la ciencia para enfrentarla y desacreditarla ante ella. Sin embargo, con el tiempo la historia de la ciencia está desenterrando documentos que demuestran su gran colaboración. Algunos ejemplos: la ciencia pudo dar mayor fundamento a las leyes del levítico que fueron derogadas por Cristo y analizar la técnica no humana empleada en el manto de Guadalupe. Por otro lado, Gregor Mendel, monje cristiano y Padre de la Genética es un ejemplo de la ciencia en los monasterios.
El infierno existe, pero no es un lugar.
La metafísica verdadera solo puede ser revelada porque trasciende a lo material, como muchas dimensiones del hombre, y por tanto no es mesurable (no se aplica el método científico, que no agota toda la razón humana).
La Iglesia Católica ha precisado la creencia en el cielo, infierno y purgatorio con bases bíblicas. “Lugar” en filosofía es un accidente de la materia, y tanto el infierno como el alma humana por definición no lo son. En ese sentido va la respuesta del Papa.
Sin embargo, no puedes decir que su doctrina no es infalible sólo por que puede ser razonada. La misma Iglesia pide que sus dogmas sean reflexionados, pero al final el mismo hombre no podrá comprender muchos de ellos porque Dios es infinito y nuestro conocimiento no.
La fe razonada.
El razonamiento puede profundizar y dar fundamento a muchas cosas, pero el sentido siempre lo da la religión. Por ello la “fe” es una virtud considerada una virtud sobrenatural: creer en Dios y en la infalibilidad de los dogmas de la Iglesia aún cuando no tú puedes estar 100% seguro, solo porque el lo ha revelado. Si todos estuviéramos 100% seguros, estaríamos obligados a creer y no seríamos realmente libres.
Finalmente la Iglesia pide razonar a sus miembros sobre su doctrina para explicar a los que no creen en Dios por qué aún así deben buscar el bien, corregirlos si se equivocan, y si hay actitudes propias que corregir, enhorabuena. Incluso los dogmas infalibles pueden ser reflexionados, pero no habrá corrección posible: La Iglesia cree que es depositaria de la verdad revelada, por lo que nunca podrá demostrarse que se ha equivocado en ella, aunque pueda llegarse a Dios desde métodos distintos.
La vida espiritual cristiana.
El hombre es un ser espiritual porque tiene alma. La teología identifica al alma con el concepto aristotélico de “sustancia” (el ser) y explica que en ese sentido va la revelación del tetagrama o nombre de Dios (“soy el que soy”). También se puede explicar al alma humana como lo inmaterial que define a cada uno, y que le permite tener inteligencia y voluntad. Pero el hombre no es pura alma, también es un ser corpóreo y desde sus sentidos puede adorar a Dios.
El culto parte del deseo del hombre no solo de vivir su vida, sino de demostrar que Dios es lo más importante en ella y requiere un tiempo especial para adorarlo. Es una obligación cristiana, pues no hacerlo sería restarle importancia y eventualmente hacer de Dios algo accesorio en nuestras vidas. El hombre debe adorarlo de manera completa, en su dimensión material ofreciendo sus obras y espiritual sus intenciones.
La oración sirve para comunicarnos con Dios. Puede servir para alabarlo reconociendo su grandeza, para darle gracias, para pedirle ayuda en lo que no podamos hacer solos (también a través de los ángeles y santos) y/o para ofrecerle nuestro esfuerzo día a día. Eso es lo mismo que se hace en la Misa, y lo que piden los Sacerdotes en cada homilía que trata sobre este tema.
Respuesta a Nietzche.
Uno de los peores filósofos que ha visto la humanidad ha sido Nietzche, pues él por su afan vitalista de vivir sus deseos (el yo quiero) negó la moral y su sentido último que es Dios. Empezando con que este filósofo no tiene credibilidad pues sus contradicciones alcanzan a cada una de sus afirmaciones. Lo peor de este sujeto es que la imprecisión de sus postulados y gran violencia de sus teorías (supremacía del más fuerte, totalitarismo del super hombre e inversión moral) fueron la base ideológica del nazismo y el holocausto judío. Un afán por proclamar la muerte de la Iglesia en el articulo analizado es muy similar a su obsesión por proclamar la muerte de Dios.
Para hablar de moral no podemos basarnos en quien negó su existencia y la subordinó al deseo de poder. Debemos empezar basándonos en algo innegable: la naturaleza humana, material, intelectual y sentimental. Sin embargo, este postulado sólo se puede comprobar y explicar, pero no demostrar. Esto no es un problema, pues la propia razón parte de postulados y verdades indemostrables pero lógicas que se asumen conocidas y le dan sentido:
- En la ciencia: la verdad existe y el hombre puede llegar a ella.
- En la moral: el bien existe, el hombre puede ller a él, y éste es superior al mal (ley natural).
- En la religión: Dios existe, y el hombre puede llegar a él.
Los resultados de cada una de ellas hacen lógicos sus postulados.
Defensa a la ley natural: fundamento de la moral objetiva.
La ley natural existe pues está en la misma naturaleza humana, y en base a ella nos dice que lo que es bueno para el hombre siempre lo será. Pero esta ley va más alla del reconocer la existencia bien: es el convencimiento de que es mi deber hacerlo, es mejor para mí y da una satisfacción inexplicable. Todo ser humano busca la felicidad, y para hacerlo desea lo que cree es un bien particular, aunque se equivoque.
Todas las sociedades reconocen mismos males en sus leyes, incluso desde antes que pudieran ponerse de acuerdo (en la antiguëdad, por estar en continentes separados). Los sabios de todas las culturas a la par coinciden en las mismas virtudes del hombre, más allá del sentido religioso que le den. La única explicación es que esta ley no escrita está en todos nosotros, y es nuestro deber seguir descubriendo cuál es. Que hayan errores en su conocimiento no desvirtúa que exista o que sea objetiva: nuestra razón es falible, las mayorías manipulables o ignorantes, y los diferentes códigos morales pragmáticos (convenienicia o supervivencia) antes que coherentes (búsqueda del bien real).
La moral verdadera consiste reconocer lo que es bueno para el hombre, y la sabiduría es procurar vivir así. Se recuerda que el hombre es un ser libre, pero aunque se puede negar la moralidad de sus actos, sus consecuencias no cambiarán: podemos perjudicar a otros y a nosotros mismos. Eso hace de la moral algo objetivo, con un criterio único: la cercanía a la perfección (a Dios, si se cree en él) y a la verdadera felicidad humana, o de lo contrario a la degradación e infelicidad.
Solo si se cree en una moral única y verdadera se podrá perfeccionar las leyes humanas hasta hacerlas justas para todos -a diferencia de Nietzche-. Y solo si se cree que la razón puede llegar a la verdad se puede dar fundamento a una moral objetiva y concreta -a diferencia de Kant y las leyes modernistas, que no explican un por qué válido, o positivistas, que varían con la opinión de la mayoría-.
Finalmente se recuerda, en los juicios de Núrember (por tribunales internacionales) se reconoce la ley natural por su consecuencia más obvia: la conciencia humana, que convence a todos de que el Nazismo fue injusto y mereció aunque puedas argumentar lo contrario. Esto incluso cuando los jueces "sólo" aplicaban las leyes alemanas.
Habiendo respondido estas cuestiones, me parece innecesario continuar respondiendo a las que se desprenden de ellas.










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